La casa de los pájaros
Desde el 28 de Marzo “El infierno de los vivos”, la novela de Alicia Barberis, acompañará la edición de El Litoral. Será la primera entrega de “Las 4 estaciones de la palabra”, un proyecto realizado junto a la editorial Palabrava que anuncia “un libro por cada estación. Cuatro autores santafesinos”.
Editorial Palabrava y El Litoral presentaron “Las 4 estaciones de la palabra”, un proyecto editorial conjunto que anuncia “un libro por cada estación. Cuatro autores santafesinos” y propone la publicación de cuatro libros anuales que serán distribuidos con el diario.
Hoy, a una semana del inicio de este otoño, la primera entrega será “El infierno de los vivos”. La novela de Alicia Barberis acompañará la edición de El Litoral y podrá adquirirse por 18,90 pesos con el cupón del diario, o 40 pesos sin el cupón. En boca de Patricia Severín, el propósito de Palabrava sonó contundente: “Con este proyecto queremos volver a dar la palabra a la gente del interior de la provincia que abarque el ámbito del diario El Litoral, porque será distribuido con el diario”.
El acto de lanzamiento se realizó en la Bolsa de Comercio de Santa Fe, con presencia de las escritoras Patricia Severín, Graciela Prieto y Alicia Barberis, fundadoras de Palabrava; de Gustavo Vittori y María José Lina Pilatti en representación del diario El Litoral, de los escritores Enrique Butti y Carlos Roberto Morán y del artista plástico Andrés Dorigo, cuyas obras ilustran las publicaciones de “Las 4 estaciones de la palabra”, diseñadas por Álvaro Dorigo.
“El infierno de los vivos”
Basada en un hecho real, narra la historia de una adolescente que fue víctima de abuso. La obra plantea interrogantes profundos sobre el desamparo de las jóvenes y niñas en una sociedad cruzada por la violencia y la incomprensión. En el acto, Alicia Barberis contó que conoció a la protagonista personalmente, que “vivía en Santa Fe y tenía la edad de mi hija en ese momento. Pasé con ella las vacaciones hasta que finalmente la vida siguió su curso. No quiero adelantar cómo siguió su vida, está en la novela”.
Alicia contó que fue la joven quien “se acercó a mí pidiéndome que escribiera lo que pasaba, para que otras chicas no sufrieran de la misma forma. Me impactó mucho lo que ocurre un menor cuando queda desprotegido, cuando su madre lo deja a merced de la vida; su vida dentro de un hogar de menores y lo que ocurrió también con la Justicia, de la que siempre se espera protección, que se haga cargo, cuando no siempre ocurre así”
Los invitamos a participar de la Presentación de la Editorial Palabrava con la edición de El universo de la mentira y la reedición de Poemas con Bichos de Patricia Severín.
Se realizará en el Foro, calle 9 de Julio 2150 de Santa Fe, el día 16 de marzo a las 20 hs.
Hace más de dos años, tres escritoras de Santa Fe, Alicia Barberis, Patricia Severín y Graciela Prieto, se juntaron para comenzar a trabajar en la idea de formar una editorial. Es así como nace Editorial Palabrava, que pretende inaugurar un nuevo camino, basado en la revalorización del trabajo creativo y en el reconocimiento del autor y su obra, con una justa retribución económica en concepto de derechos de autor.
Dentro de los objetivos más importantes que sustentan el proyecto figuran estimular a niños, jóvenes y adultos en su camino a la lectura y difundir la obra literaria y la biografía de autores y autoras santafesinos, en todos sus géneros. Las escritoras apuestan a la lectura, porque además de producir placer, sensibilizar y emocionar, otorga la llave al conocimiento, posibilita la apertura de la mente a nuevos horizontes y favorece el uso total de la palabra y del lenguaje.
Sostienen que no hay suficientes canales para que los autores publiquen sus obras, y que la relación escritor-editor, en cuanto a cobro de derechos de autor, se ha degradado, no habiendo tampoco una buena distribución de las obras. En todo este proceso conocieron a Hernán Casciari que, desde la revista “Orsai”, imprime una nueva visión de lo que viene, en cuanto a corregir los términos en relación editor-autor, editor-distribución, para apostar al “ganar-ganar” de todos: desde el que escribe hasta el que comercializa la obra.
El hacer
Convencidas de que cuando la sociedad reclama cambios lo mejor es no quedarse en la queja, las creadoras y directoras de Editorial Palabrava, para revertir esta situación, interesaron a Gustavo Vittori, quien con gran entusiasmo terminó de definir el proyecto. El mismo consiste en una primera colección, de distribución masiva, que se venderá a bajo costo, y se distribuirá con el diario El Litoral. El proyecto se llama Las 4 Estaciones de la Palabra, y consiste en la publicación de cuatro libros anuales, que se distribuirán con el diario, al inicio de cada una de las estaciones (otoño, invierno, primavera y verano), como forma de estimular la lectura y difundir a los autores de nuestra provincia.
Para este año 2012 los autores a publicar son Alicia Barberis, Enrique Butti, Carlos Morán y Sara Zapata Valeije. Dar difusión a autores locales y a su obra es una manera -dicen las hacedoras- importante de conocer y revalorizar lo cercano, lo propio, lo que ayuda a tener una identidad fuerte con lo nuestro. Para llevar a cabo este proyecto, las escritoras convocaron a empresas e instituciones que trabajan en pro del bienestar de la sociedad, quienes apoyarán económicamente la propuesta. Entre todos, se pretende comenzar a armar una biblioteca de autores y autoras santafesinos -en principio-, para los santafesinos.
Alas de Papel Lectobus
Volver a la palabra en el amplio sentido de la frase- es el eje sobre el cual trabajan las editoras. Por ello el segundo proyecto de Editorial Palabrava se comparte con el Sindicato de Luz y Fuerza, Universidad Nacional del Litoral y otras instituciones que, paulatinamente, se estarán sumando a la propuesta; se llama Alas de Papel, Lectobus y pretende tender puentes entre la infancia y la literatura, a través de la narración oral, la lectura gozosa y el contacto con los libros, realizando además talleres de capacitación de adultos en cada lugar, para que la propuesta trascienda lo efímero y se instale en la sociedad en forma permanente.
Anamnesis
También cuenta con una colección que aparecerá en abril, Anamnesis; la colección está compuesta por cuatro libros de poesía de autoras santafesinas, junto al trabajo de con cuatro fotógrafos. “Bar de copas”, poesía, de Graciela Prieto Rey, fotografías de Alejandra Segovia; “Abuela y la niña”, poesía de Patricia Severín, con fotografías de Beatriz Leguiza; “Muaré íntimo”, poesía de Marta Castellano, con fotografías de Victoria Vázquez y “Razones de la narradora al rescoldo del día”, poesía de Verónica Capellino, con fotografía de Fabián Hernández.
El alumbramiento
Con estos proyectos, Editorial Palabrava abre sus puertas al público. El viernes 16 del corriente presenta en su inauguración- los libros de Patricia Severín “Poemas con bichos” y “El universo de la mentira”.
La cita es en el Foro Universitario, 9 de Julio 2150, a las 20. Al otro día, sábado 17, de 16 a 20, en el mismo lugar, la nueva editorial propone un taller que coordinará la poeta Laura Yasan: “La ruta del texto”, para escribir en busca de la emoción, despertar zonas bloqueadas, desconocidas o dormidas, utilizando el lenguaje como vehículo. Informes para el taller: Alicia 4970146 155216802 // Adrián 4026477 155520859.
Laura Yasan, Premio Casa de las Américas, vive en Buenos Aires. Es poeta, escritora, coordinadora de Talleres Literarios. Ha coordinado talleres de escritura en distintas unidades penitenciarias, institutos de menores, hogares de ancianos, bibliotecas municipales y en forma privada, tarea que desarrolla hasta el presente.
Ha diseñado y coordina actualmente el programa de trabajo “Palabra Virtual”, talleres de creación literaria a través de correo electrónico. Premio Fondo Nacional de las Artes 1998. Premio Educa Costa Rica, 1998. Premio Casa de las Américas, 2008. Premio Carmen Conde, España, 2011. Primer Premio Municipalidad de Buenos Aires, 2011.Entre otros, ha publicado: “Doble de alma”, 1995. “Cambiar las armas”, 1997. “Loba negra”, 1999. “Cotillón para desesperados”, 2001. “Tracción a sangre”, 2004. “Ripio”, 2004.“La llave Marilyn”, 2009. “Animal de presa”, 2011.
Fresquitos
Los libros que se presentarán en el acto del 16 llevan la firma de la escritora santafesina Patricia Severín. Uno de ellos es la reedición de “Poemas con Bichos”, libro que ganara el tercer Premio Fondo Nacional de las Artes (2001) y premio Municipalidad de Buenos Aires para libro edito (bienio 2002-2003). El otro título, “El universo de la mentira” (poemas), dice en contratapa: “¿Para qué mentimos? ¿Qué queremos alcanzar alterando, ocultando, falseando la verdad? ¿Amor, sexo, poder?”.
Cabe recordar que Patricia Severín ha publicado también “La loca de ausencia”, poesía, Faja de Honor de la Sade 1993; “Amor en mano y cien hombres volando”, poesía; escrito junto a Graciela Geller y Adriana Díaz Crosta; “Las líneas de la mano”, cuentos, Ed. UNL y Faja de Honor de la Sade 1998; “Sólo de amor”, cuentos; Premio Publicación Asde 1999; “Poemas con Bichos”, poemas, Premio Fondo Nacional de las Artes 2001 y Premio Municipalidad de Buenos Aires por libro edito, bienio 2002-2003; “Libro de las certezas”, poemas, Premio Macedonio Fernández 2008, Mención Especial del Jurado, y “Poemas Inolvidables”, poemas, Ed. Latin Heritage Foundation.
* Nota publicada en Diario El Litoral, link: http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2012/02/28/escenariosysociedad/SOCI-05.html
Estaba saliendo el sol en una mañana de julio. Sobre el pasto verde cubierto por la escarcha, podía oírse:
- Crsh-crsh Crsh-crsh.
Ceci lo escuchaba desde la ventana de su cuarto, tapada hasta la punta de la nariz.
Su mamá se había ido a trabajar y, como estaban en vacaciones de invierno, ella se quedaba con su hermano mayor que –como siempre- dormía en el otro cuarto sin enterarse de nada.
La nena, al escuchar ese ruido, pensó que era un grillo resfriado que intentaba cantar, o una cucaracha aprendiendo patinaje sobre hielo.
Pero nunca, jamás de los jamases, pudo imaginar quién era en realidad el que hacía ese ruido.
- Crsh-crsh crsh-crsh –volvió a escuchar- y entonces no aguantó más. Abrió la ventana y asomó su cabeza de rulos despeinados para poder mirar. (más…)
VISIÓN DE LA MAÑANA
Todos los momentos son virtualmente
este momento. Pasado y futuro
en un entrecruzamiento oscuro
que encrucijada y llano abierto siente,
a la vez, la consciencia en el presente.
Que es el único tiempo que seguro
vivimos…; lo demás disuelve impuro
fantasear, sólo tal vez inteligente.
Vuelven tropeles las pobladas hordas
de los recuerdos. Imaginación, las bordas
para poderlas manejar, que el miedo,
natural, no sea tanto. Se despliega
toda la vida, sin bordes ni ruedo.
Infantil, el aliento a vivir juega.
ANARKOS
Un fondo de verdad y de belleza
como el poso de café de una vida,
con lo que al salir tiene de atrevida
a la luz, y lo que el sedimento expresa
en saldo, en sacrificio o en proeza,
según el fondo que en telón tendida
rija la escena: mansa, colorida,
heroica, cotidiana, según pesa
cada cual su balanza, cada alma
suelta en la mano de extendida palma
o cerrada en el puño -que, aun si avanza,
retrocede a sí mismo-, ahí, escondida.
Tal laurel pone el espíritu en danza
ciñendo la cabeza florecida.
DELHI, MARZO
Vísperas de Holi 2010
Hay olores que tienen el filo
del más templado acero: cortan seda
-entretelas del alma- cuando queda
suspendido su espíritu de un hilo
sobre el aire en la tarde… Suelto estilo
de aroma natural que se despega
de pétalos y avanza, lenta rueda
alternante sosteniéndose en vilo.
Ese aire más que mil palabras vale,
y que otros tantos malos pensamientos,
o buenos… ¿quién lo sabe en el verano,
cuando se hermana la piel con la mano,
y la caricia da lenguas a los vientos
y desnuda a la noche sola sale…?
*Juan José Santander, nació en Santa Fe, Argentina, el 21 de marzo de 1945. Es profesor de Castellano y Ciencias Sociales recibido en la Universidad Nacional del Litoral. Su especialidad son las Relaciones Internacionales y por ello ocupa- y ha ocupado- diferentes cargos diplomáticos en distintas partes del mundo. Miembro del Comité de Estudios de África y Medio Oriente, y del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, C.A.R.I. desde 1995 hasta el presente.
Ha servido en las Embajadas de la República Argentina en Siria, Túnez, Libia, Venezuela, Singapur, Filipinas, Egipto, Paraguay y Marruecos. Desde 2009 es el Jefe de Cancillería y Jefe de la Sección Consular de la Embajada de Argentina en Nueva Delhi.
EL COLOR COMO FORMA DE CONOCIMIENTO
(Apuntes en torno a una experiencia lectora “original”)
“Los colores están en todas las cosas. El universo se colorea. La vida, la muerte. Siempre un color o varios”, manifiesta Olga Zamboni en las palabras iniciales del libro. Indudablemente esa mirada de corte metafísico, enriquece lecturas, amplía percepciones y de alguna manera, señala el rumbo interpretativo de un orbe complejo, en el que interaccionan imágenes y palabras, la “policrómica sinfonía de la multiplicidad”, con inagotables posibilidades de la lengua escrita. En efecto, la invitación a “vestirse de colores” dirigida al lector, constituye en sí misma, una suerte de reto a internarse en una dinámica interpretativa de múltiples aristas que abre puertas de acceso a otras posibilidades de conocimiento. Ello implica, como es de suponer, el diseño de estrategias lectoras, según el dictado de inefables, y a veces arbitrarias, opciones personales.
Haciendo uso y abuso de una metáfora viajera, podría hablarse de “hoja de ruta” a partir de la cual cada receptor, no sólo habrá de poner en movimiento competencias en orden a lo estético o aptitudes en la captación de sensaciones múltiples, sino también un juego de complicidades mediante los cuales acceder a un territorio, no precisamente lineal, donde alternan reminiscencias autobiográficas, con relatos de base mítica, páginas de alto contenido dramático, con historias costumbristas planteadas a menudo con atinado manejo de humor.
Serían variados, en función de lo dicho, los interrogantes en torno a modos de acceso a las posibilidades analíticas que ofrece esta obra. Con seguridad y ajustando la lente, podrían hallarse pistas para organizar el recorrido, siempre con el ojo atento a un indicio, una imagen, algún recuerdo lacerante que podrá ser retomado en diferentes momentos de la lectura. Más aún, en aquellos “datos” que invariablemente habrán de conectar colores con las grandes y pequeñas pasiones humanas, hay todo un campo virtual que incita avanzar y a volver, a retomar lo leído y a establecer relaciones a menudo impensadas. No resulta casual, por ejemplo, que al comienzo y finales del libro, Olga Zamboni haya puesto énfasis en el verde no sólo como elemento actuante en su imaginario personal, sino en tanto sustancia de vida capaz de ejercer “una influencia directa sobre el alma” (según expresión de Kandiski) Color predilecto, además, en tanto refugio de la infancia y la vez símbolo de un espacio compartido (la selva misionera), anterior a la irrupción de la modernidad depredadora.
Algo similar ocurre con el lila, ligado, también, a las míticas experiencias vividas en el lugar de los primeros hallazgos” impregnado por ese inenarrable perfume (…) del patio de la abuela” o el “siete colores” del canto siempre invisible y misterioso, que llenaba con su presencia “aquel patio familiar inolvidable”. Pero a medida que el lector accede a universos de colores diferentes, se pone de manifiesto otra de las caras que signan el devenir de los seres: el “árbol dorado de la vida” deviene en negro y en grises; en la lluvia blanca y sorda de los diluvios otoñales; en el beige del río mío que no perdona trasgresiones, o en el marrón fatídico de la camisa de Daniel, el hermano muerto. Marrón que si bien no figura entre “los colores sublimes” ni alcanzó a ser “inspirador de poetas”, adquiere aquí connotación especial en cuánto imagen de desesperación e impotencia ante lo irremediable.
Asimismo algunas de las consideraciones que la autora hace de ciertos colores (el gris, por ejemplo) como el “el tono neutro, los sentimientos neutros, o aquel (en el que) cabe cualquier cosa”, experimentan un tratamiento especial. No hay paradójicamente sobreabundancia del gris en esa fabulación sobre lo real que constituye “La escalera”, a mi criterio uno de las piezas claves de este libro. Bastan un par de pinceladas para que la narradora sin acudir al efectismo de golpes bajos, logre sumergir a quien lee en una atmósfera saturada de múltiples sentidos: en este caso las faces más abyectas de la condición humana centrada en las vicisitudes de un niño golpeado y ante el riesgo de la más absoluta intemperie.
Los colores siguen vistiendo al lector. El amor, el odio, la pena, la melancolía, atraviesan de diferente manera los pliegues y repliegues que conforman el universo textual. La hoja de ruta adquiere en este sentido creciente importancia en la medida que ayuda a seleccionar y discernir, a detectar resonancias y a captar metamensajes. Puede ser respecto al blanco y sus “posibilidades cuantiosas y abiertas” y por qué no, al negro, cerrazón de cerrazones, soledad absoluta y destino sacrificial para quienes, durante siglos, padecieron los “horrores” de pertenecer a la negritud.
Pero es en el sin color del desabrimiento y el olvido, del sinsentido y el no futuro, de mirar sin mirar y borraduras sin fin, de las promesas incumplidas y (también) de las grandes decisiones, donde la poeta genera a través de su discurso, alta dosis de energía escritural. Quizá porque están en juego aquí, instancias de vida en las que no caben “pretextos para dialogar con textos de autores preferidos” o sentidas reminiscencias de Quiroga, Borges o Cortázar. La apertura a una “nueva” realidad existencial no requiere, en efecto, de palabras “autorizadas”, por el contrario lo que prevalece en este pasaje es el reencuentro de la protagonista con su propia voz.
No es para nada casual en consecuencia que, Olga Zamboni, haya elegido el festival cromático virtual de los siete colores para manifestar un final de obra a toda luz. La vida vestida de colores no puede ser interpretada sino a partir de un vitalismo existencial asumido desde las propias raíces del pasado, que se planta a pie firme en el presente, y aguarda sin impaciencia lo que vendrá.
A modo de cierre: para los que seguimos creyendo que el juego ficcional de la obra literaria entraña una auténtica actividad de conocimiento de la “realidad objetiva”, y también de la transrealidad, de lo físico y de lo metafísico, este Vestidos de Colores, con sus poemas, cuentos y pinturas, amerita ser leída desde su particular complejidad. No sólo por configurar una invitación al encuentro de cada uno consigo mismo y con los demás, con sus instancias luminosas y sus bolsones de oscuridad, sino por constituir desde lo pictórico y lo escritural, un producto de alta calidad estética.
*OSVALDO RAÚL VALLI es Licenciado y Profesor en Letras nacido en la ciudad de Santa Fe. Durante muchos años se desempeñó al frente de las cátedras de Literatura Argentina y Latinoamericana en los niveles terciario y universitario (Universidad Católica de Santa Fe). Es autor del libro Literatura, creación situada, donde analiza aspectos teóricos de la literatura de la región litoral, en especial de la provincia de Santa Fe. Ha publicado, además, ensayos orientados hacia diferentes dimensiones de la problemática cultural, en libros y en revistas especializadas como “Megafón” de Buenos Aires y “Silabario” de Córdoba. Ha participado en congresos y dictó conferencias en distintas universidades y centros culturales del país. Fue Subsecretario de Cultura de la provincia de Santa Fe.
Patricia:
Sin duda los libros que me dejaste, fueron el mejor regalo de fin de año que recibí. Te agradezco muchísimo.
Pusiste mucho esmero que saliera un buen producto en cada caso, y las ilustraciones de tu hija, son muy hermosas. Claro, el de POEMAS CON BICHOS, la conocíamos por la primer edición, y porque está dentro de un estilo y temática que habíamos visto de ella, pero las de EL UNIVERSO DE LA MENTIRA, me causó una agradable sorpresa, dado que no conocía ningún trabajo tuyo con esa técnica y factura, tan bellas.
En cuanto a las poesías (o mejor un solo poema como dice Sergio Stull), de EL UNIVERSO DE LA MENTIRA, me impactaron, sobre todo por la potencia, la ira o indignación Tu madre pudo haberte llamado Delmira, o Alfonsina, o Alejandra.
Y te digo que si bien, reconozco la validez de los silencios como parte del poema y como eficaz recurso literario, como bien resalta Stull, de todas formas hay tanto que decir de tus palabras que me quedo con ellas por lo que expresan y denuncian en representación de algún modo del género. FELICITACIONES.
Carlos Fabrissín (Reconquista- Santa Fe)
¡¡¡Llegaron los libros!!!
En principio me quedo “destrozada” con el dibujo de tapa de Victoria, lo miro y se me hunde en la carne.
¡Qué tragicidad del dolor, Dios Mío!!!
La mentira aquí es en verdad el universo del dolor
Olga Zamboni (Posadas- Misiones)